Desarrollo Eje problemático II - Buenas prácticas de manufactura y seguridad del paciente en hemoterapia.

1. ¿Cuáles son los componentes que se fraccionan a partir de la sangre y cuál es el proceso para obtener cada uno?


El principio básico de la separación de componentes sanguíneos es la centrifugación. Las distintas células que componen la sangre presentan diferentes tamaños y densidades. Dependiendo de las condiciones de centrifugación se conseguirán que los diferentes componentes se dispongan por capas y se podrá así separar fácilmente los componentes sanguíneos mediante el trasvase a las bolsas satélites que acompañan siempre a la bolsa utilizada para la donación.
La obtención de concentrados de plaquetas se realiza mediante la mezcla de varias "capas leucoplaquetares" de diferentes donantes del mismo grupo y su posterior centrifugación.
Todos los componentes sanguíneos están leucorreducidos, es decir poseen una cantidad mínima de glóbulos blancos (<1.000.000/unidad). Además el plasma y las plaquetas son sometidos a un proceso de inactivación de patógenos.



Tabla 1. Conservación de componentes sanguineo
Hemocomponentes

Capa leucoplaquetaria (buffy-coat): Componente intermedio obtenido de una unidad de sangre total por centrifugación a alta velocidad que contiene la mayoría de leucocitos y plaquetas de esa unidad. 

Componentes sanguíneos o hemocomponentes: Son las células sanguíneas como glóbulos rojos, plaquetas; los fluidos corporales como plasma y sus fracciones como crioprecipitados, que pueden prepararse por métodos como: centrifugación, sedimentación, entre otros.

Componente sanguíneo irradiado: Componente celular sanguíneo sometido a irradiación con el fin de disminuir el riesgo del desarrollo de la enfermedad injerto contra huésped asociada a transfusión. La irradiación daña algunos glóbulos rojos y reduce la viabilidad global, los componentes eritrocitarios irradiados vencen en la fecha original o 28 días posteriores a la irradiación, debe aplicarse la que se cumpla primero. La fecha de expiración de los concentrados plaquetarios no cambia.

Concentrado de plaquetas unitario: Componente sanguíneo obtenido de una unidad de sangre total que contiene la mayor parte de las plaquetas de esta, suspendidas en plasma u otras soluciones aditivas. Puede obtenerse a partir de plasma rico en plaquetas o de capa leucoplaquetaria.

Concentrado de plaquetas unitario leucorreducido: Componente sanguíneo obtenido de una unidad de sangre total que contiene la mayor parte de las plaquetas de esta, suspendidas en plasma u otras soluciones aditivas y de la cual se han eliminado la mayor parte de leucocitos por filtración. Puede obtenerse a partir de plasma rico en plaquetas o de capa leucoplaquetaria.

Concentrado de plaquetas obtenido por aféresis: Componente sanguíneo que contiene plaquetas suspendidas en plasma u otra solución aditiva, obtenido a partir de donante único mediante un equipo de separación celular.

Concentrado de plaquetas obtenido a partir de capa leucoplaquetaria (buffy-coat): Componente sanguíneo obtenido a partir de la centrifugación a bajas velocidades del buffy coat o capa leucoplaquetaria que contiene plaquetas suspendidas en plasma u otra solución aditiva.

Concentrado de plaquetas obtenido a partir de Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Componente sanguíneo obtenido a partir de la centrifugación de plasma rico en plaquetas (PRP) a altas velocidades, contiene plaquetas suspendidas en plasma u otra solución aditiva.

Concentrado de plaquetas Crioconservadas: Es el concentrado de plaquetas que se congela añadiendo un agente crioprotector. La congelación debe realizarse en las 24 horas post extracción y el almacenamiento debe ser a – 80° C o inferior.

Crioprecipitado: Componente plasmático preparado a partir de plasma fresco congelado, mediante precipitación de las proteínas durante la descongelación y su posterior concentración y suspensión en un pequeño volumen de plasma.

Glóbulos Rojos Estándar: Es el componente sanguíneo obtenido al separar la mayor parte del plasma de la sangre total, por centrifugación o sedimentación en cualquier momento antes de la fecha de caducidad.

Glóbulos Rojos sin capa leucoplaquetaria o pobres en leucocitos: Es el componente sanguíneo obtenido al retirar de la sangre total la capa leucoplaquetaria y la mayor parte del plasma.

Glóbulos Rojos en solución aditiva: Es el componente sanguíneo preparado por centrifugación de la sangre total, retirando la mayor parte del plasma y añadiendo a los glóbulos rojos una solución aditiva apropiada.

Glóbulos Rojos sin capa leucoplaquetaria o pobres en leucocitos en solución aditiva: Es el componente sanguíneo preparado por centrifugación de la sangre total, retirando la mayor parte del plasma y de la capa leucoplaquetaria y añadiendo a los hematíes una solución aditiva apropiada.

Glóbulos Rojos Leucorreducidos sin solución aditiva: Es el componente sanguíneo obtenido tras la eliminación de la mayor parte de los leucocitos (recuento < 1 x 10 /Unidad) del concentrado de hematíes por filtración y solamente contiene anticoagulante.

Glóbulos Rojos Leucorreducidos en solución aditiva: Es el componente sanguíneo obtenido tras la eliminación de la mayor parte de los leucocitos (recuento < 1 x 10 /Unidad) del concentrado de hematíes por filtración y añadiendo una solución aditiva adecuada.

Glóbulos Rojos Leucorreducidos en solución aditiva obtenido de la filtración de sangre total: Es el componente sanguíneo obtenido tras la eliminación de la mayor parte de los leucocitos (recuento < 1 x 10 /Unidad) de la sangre total por filtración, obtenido mediante centrifugación y añadiendo una solución aditiva adecuada.

Glóbulos Rojos congelados – desglicerolados: concentrado de glóbulos rojos obtenidos a partir de una unidad de glóbulos rojos a la que se añade glicerol, que actúa como crioprotector, antes de proceder a su congelación a una temperatura de –65 a –200 °C, a la que se pueden almacenar durante períodos de hasta 10 años. En el momento de usarlos se descongelan, se elimina el glicerol por lavado y luego se reconstituyen con solución salina fisiológica hasta alcanzar un hematocrito del 70 a 80%; después de esto se pueden guardar a la temperatura de conservación de los glóbulos rojos (1 a 6 °C) durante no más de 24 h, teniendo en cuenta que el proceso se realiza en un sistema abierto. Después de la desglicerolización se debe recuperar al menos un 80% de los glóbulos rojos originales, cuya viabilidad debe ser del 70%, 24 h después de la transfusión.

Glóbulos Rojos obtenidos por aféresis: Componente obtenido de un solo donante utilizando un equipo de separación automatizado. Sus características dependerán de las soluciones aditivas, del anticoagulante o de los métodos de procesamiento que se usen.

Mezcla de unidades de Plaquetas: suspensión de plaquetas obtenida mediante el procesamiento de varias (maximo 6) unidades de sangre total y su mezcla durante o despues de la separación. Dichas suspensiones pueden ser sometidas a leucorreducción con el fin de obtener recuentos 6 de leucocitos inferiores a 1 x 10 . Plasma congelado o residual: es el plasma simple o pobre en factores obtenido de una unidad de sangre total después de seis horas de recolección o antes de la fecha de vencimiento de una unidad de sangre total. Este plasma también puede ser resultado del plasma fresco congelado (PFC) que ha superado su fecha de expiración o que ha sido desprovisto del crioprecipitado.

Plasma fresco congelado (PFC): Componente sanguíneo obtenido de donante único a partir de una unidad de sangre total o mediante aféresis tras la separación de los glóbulos rojos. Debe congelarse en un periodo de tiempo inferior a las seis horas después de la recolección de la unidad, cuando el sistema de conservación durante este tiempo sea la refrigeración convencional. Cuando para dicha conservación se usen otros métodos por ejemplo, los basados en 1,4 butadoniol, el tiempo límite para la separación y las condiciones de almacenamiento y transporte deberán estar fijados en los procedimientos del banco, teniendo en cuenta la recomendación de la casa comercial respecto a la temperatura ambiente del sitio de almacenamiento de las unidades conservadas por este método. La congelación de estos componentes debe llevarse a cabo a una temperatura de mínimo -18º grados centígrados, de manera que se asegure el mantenimiento de los factores lábiles de la coagulación.

Plasma Rico en Plaquetas: componente sanguíneo intermedio obtenido por centrifugación de una unidad de sangre total a bajas velocidades, que contiene la mayoría de plaquetas de esa unidad.

Sangre total: es el componente sanguíneo obtenido a partir de un donante, mezclada con anticoagulante, conservada en un contenedor estéril y que no se ha fraccionado. Su principal uso es como producto inicial para la preparación de otros componentes sanguíneos.

Control de calidad.
- Todos los componentes sanguíneos deben ser inspeccionados visualmente, en cada etapa del procesamiento e inmediatamente antes de ser distribuidos. El componente debe ser retirado si existe evidencia de ruptura, daño o defecto en la bolsa, aire excesivo, sospecha de contaminación microbiológica o cualquier otra alteración como agregación plaquetaria, turbidez fuera de lo normal, hemólisis u otro cambio anormal de color.
- El control de calidad, debe realizarse con una frecuencia mensual y después de cada mantenimiento preventivo o correctivo de los equipos involucrados en la preparación de los componentes sanguíneos (centrifugas refrigeradas, equipos de fraccionamiento automatizados o semi automatizados).
- El control de calidad de la sangre total, concentrados de glóbulos rojos, concentrados plaquetarios y plasmas frescos congelados cuando el número de unidades producidas de estos componentes supera las 400 unidades mes, se debe llevar a cabo en por lo menos el 1% de estas unidades, cuando la producción es inferior a este valor el control de calidad se realizara a 4 unidades mensuales.
- Cada parámetro verificado para el control de calidad debe presentar un porcentaje de conformidad superior a 75%, a excepción del cultivo microbiológico que debe presentar conformidad del 100%

Tener en cuenta:
-Equilibrio adecuada de las unidades.
-Control de la velocidad a utilizar.
-Control del tiempo.
-Control de la temperatura de centrifugación.
-Cuidado del retiro de las unidades de la centrifuga.

Plasma
1. Para su transfusión, el plasma se descongela a 37ª en un baño maría ó con calor seco en un tiempo aproximado de 20 minutos. Descongelar el plasma fresco congelado de 30 a 37°C.
2. Una vez descongelado debe ser transfundido inmediatamente ó bien en las seis horas siguientes a su descongelación para que mantenga sus propiedades terapéuticas, es decir, el aporte de los factores lábiles de la coagulación. Se debe de regular la temperatura de 30 a 37°C para no inactivar algunos de los factores de la coagulación. Transfundir en un tiempo no mayor de 6 horas después de descongelado, recordar que a mayor tiempo de descongelación pierden actividad los factores de la coagulación.
3. En un adulto sin disfunción cardiovascular, una unidad de 200-300 ml de plasma se transfundirá en 20-30 minutos. En cualquier caso, la transfusión no debe exceder las dos horas de duración.

Crioprecipitado
Descongelar el producto en baño maría Descongelar a una temperatura estricta menor o igual a 37°C. a menos de 37°C y administrar de inmediato.1 El F VIII es muy lábil, a una temperatura mayor de 37°C, se inactivaría y no habría ninguna respuesta clínica en el paciente.

Transporte
Se mantendrá un colemans dentro del refrigerador de banco de sangre, el cual contendrá, en este mismo orden, unidades refrigerantes, geles a 4° C y un termómetro de mínima y máxima. Es aquí donde se depositaran las unidades de glóbulos rojos. En caso de transporte de plaquetas, Crioprecipitados y plasmas, solo se transportaran en un colemans a temperatura ambiente que contenga un termómetro.

2. ¿Cuáles son las pruebas de control biológico de la sangre, como se hacen y porque son necesarias?

Finalmente, dentro de las complicaciones más graves de la transfusión y de mayor impacto en salud pública están las infecciones transmisibles por transfusión (ITT) de sangre o sus componentes o derivados. Los principales agentes asociados con ITT son: el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), las hepatitis B y C, enfermedad de Chagas, sífilis, malaria y virus linfotrópico humano (HTLV I/II) entre otras. La probabilidad de infectarse con VIH y VHC al recibir una unidad reactiva para estos virus es muy alta dado que entre el 90% y el 100% de los receptores hacen seroconversión, sin tener relación estas tasas con la edad, sexo, motivo de la transfusión u otras enfermedades del receptor.

VIH
El diagnóstico de la infección por VIH se basa en la detección de anticuerpos séricos (anti-VIH) por las diferentes pruebas tamiz. Sin embargo, existe un periodo aproximado de tres semanas que transcurren entre la contaminación y la aparición de los primeros anticuerpos. Durante la infección temprana, el antígeno p24 es detectado alrededor de 1 a 2 semanas antes de que las pruebas de anticuerpos sean positivas, es por eso que la detección del antígeno p24 del VIH puede reducir el período de seroconversión. La detección del antígeno p24 y de los anticuerpos anti-VIH-1 y anti-VIH- 2, permite reducir el periodo de ventana serológica y reducir el riesgo de transmisión de la infección.

Técnicas de Laboratorio
Las pruebas pueden clasificarse en directas e indirectas, según si se desea detectar la presencia del virus, sus proteínas, ácidos nucleicos, o la respuesta inmunitaria humoral o celular por parte del huésped, para ello los marcadores serológicos son los anticuerpos anti-VIH (1,2,O) y el antígeno p24.

Pruebas de Tamización: Se realizan mediante inmunoensayos enzimáticos que emplean como antígeno péptidos sintéticos del virus VIH ½, VIH 1 del grupo “O” marginal, los que permiten detectar todas las clases de anticuerpos dirigidos contra estos antígenos. Algunos ensayos detectan antígenos y anticuerpos, este tipo de inmunoensayos enzimáticos emplean antígeno recombinante, pépticos sintéticos del VIH ½, VIH 1 del grupo “O” marginal y anticuerpos para detección de Ag p24.

Pruebas Confirmatorias o complementarias: La técnica más empleada es el Western Blot, que permite discriminar contra que antígeno se dirigen los anticuerpos presentes en el suero.

Hepatitis B

Con la exposición al virus VHB, el antígeno HBs (HBsAg) aparece después de varias semanas y puede persistir varios meses, la infección se denomina entonces crónica. La desaparición del HBsAg es habitualmente seguida de la aparición de anticuerpos anti-HBsAg, considerados como un signo de curación.

Detección Cualitativa del Antígeno de Superficie del Virus de la Hepatitis B (HBsAg) El HBsAg aparece de varios días a varias semanas después de la exposición al virus, antes de la aparición de la sintomatología y aumento de las transaminasas (periodo de incubación) y puede persistir varios meses. La persistencia del HBsAg durante más de 6 meses define serológicamente la infección crónica ligada al VHB, su desaparición es habitualmente seguida de la aparición de anticuerpos anti-HBsAg, signo de curación en este caso, la presencia de anticuerpos anti-HBsAg está asociada a la de anticuerpos anti core (anti-HBc). El antígeno e de la hepatitis B (HBe) es una proteína circulante de secuencia próxima a la del antígeno core (HBc) pero presenta una antigenicidad distinta. Durante las hepatitis agudas o crónicas la presencia del HBe esta generalmente asociada a una replicación viral intensa. Su desaparición se correlaciona con la aparición de anticuerpos anti-HBe. La seroconversión de anti HBe es pronóstico generalmente de una evolución hacia la curación. Sin embargo, la selección posible de una cepa mutante incapaz de sintetizar el antígeno HBe se traduce igualmente por la seroconversión de anti- HBe y limita el pronóstico de los marcadores HBe y anti-HBe en este caso, solo la detección del ADN del virus puede ser utilizado para poner en evidencia directamente la replicación viral.

Detección Inmunoenzimática Cualitativa de los Anticuerpos Totales Contra el Antígeno Core del Virus de la Hepatitis B (anti – HBc) 
El antígeno del core (HBcAg) es un antígeno intracelular que expresan los hepatocitos infectados y que por tanto no se pueden detectar mediante los análisis serológicos. Sin embargo es posible determinar los anticuerpos contra este antígeno. Los anticuerpos totales dirigidos contra el antígeno core del virus de la Hepatitis B (anti-HBc de clase IgM e IgG), pueden ser detectados en el suero de pacientes con infección aguda o crónica, convalecencias, en pacientes curados o portadores asintomáticos mucho después de la infección, por lo que se constituyen en marcadores de una infección en curso o antigua causada por VHB. En la hepatitis B aguda, los anti - HBc (IgM e IgG) son detectados después de 2 a 4 semanas luego de la aparición de los antígenos HBsAg y HBe. Mientras que los anti - HBc IgM son transitorios, disminuyen en la curación o como paso a la cronicidad y son útiles en el diagnóstico de la hepatitis aguda en periodo ventana cuando no han aparecido los anti-HBsAg y el HBsAg ya se ha vuelto negativo; los anti - HBc IgG se detectan en títulos altos durante la infección y persisten después de la curación, pueden perdurar durante años y permanecer durante toda la vida. El anti - HBc es un anticuerpo que no ofrece protección, un resultado “positivo” o “reactivo” indica una infección previa o actual, pero también podría ser un falso positivo, por tanto su interpretación depende de los resultados obtenidos para HBsAg, anti HBsAg y anti HBc IgM; dado que si se presenta con el anti - HBsAg positivo indica infección previa y recuperación.

Determinación Cuantitativa de las Ig M dirigidas contra el Antígeno Core del Virus de la Hepatitis B 
Los anticuerpos anti-HBc de tipo IgM representan un marcador indirecto de la replicación viral, reflejo de la respuesta del huésped, frente al HBc intrahepático. El diagnostico de una hepatitis aguda se basa en la detección del HBsAg y del anti-HBc IgM. Los otros marcadores permiten apreciar el grado de contagiosidad, la evolución de la infección y seleccionar los pacientes que deben ser controlados. Durante una hepatitis aguda, los títulos de antiHBc IgM están generalmente elevados (>100 PEIU/mL), después disminuyen en un plazo de 6 a 8 meses, en el cual hay curación o pasa a la cronicidad. Los anticuerpos totales anti-HBc esencialmente de tipo IgG, persisten aún después de la curación. En el caso de una hepatitis fulminante, la expresión de HBsAg puede ser limitada, los anti-HBc IgM pueden ser entonces el indicador de una replicación viral activa. En una hepatitis crónica, la aparición de los anti HBc IgM es el reflejo de la citólisis hepática, ponen así en evidencia una fase activa de la enfermedad. Un titulo positivo para el HBe y ADN de VHB séricos es una ayuda considerable en el diagnóstico pero un titulo negativo no lo excluye; el diagnostico se hará a la vez gracias a los criterios histológicos y serológicos. Para los buenos respondedores, el titulo de los anti-HBc IgM permite seguir la repuesta a los tratamientos antivirales.

Determinación de anticuerpos anti HBsAg: La presencia de anticuerpos anti HBsAg se interpreta generalmente como indicador de recuperación e inmunidad para el VHB, sin embargo también se desarrollan en personas vacunadas adecuadamente contra el virus.

Pruebas Confirmatorias o complementarias
· Confirmación HBsAg, por neutralización. (No contemplado en el algoritmo establecido en este documento). · Determinación de los anti- HBc IgM de VHB · Determinación anti-HBsAg


Hepatitis C

La presencia de anticuerpos frente al virus de Hepatitis C en pacientes infectados ha impulsado al desarrollo de ensayos inmunoserológicos específicos de estos anticuerpos. Sin embargo, la presencia de anticuerpos es solamente una medida de la exposición previa al virus y no sirve como marcador de infección actual. En contraste, la detección y determinación cuantitativa de ARN del virus de Hepatitis C mediante amplificación de ácidos nucleicos por la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) proporciona una medida de la viremia activa. Utilizando esta técnica es posible detectar la viremia antes de la seroconversión inmunológica y detectar cambios en la carga viral de pacientes con infección crónica y positiva para anticuerpos, sometidos a terapia con interferón.

Pruebas de tamización 
Se llevan a cabo mediante la detección de anticuerpos frente a péptidos recombinantes del VHC por métodos de inmunoensayo, los cuales actualmente tienen una sensibilidad superior al 99%. Los anticuerpos anti-VHC aparecen en el suero de los pacientes al cabo de unas 6 semanas tras la infección. Durante este período de ventana serológica, la determinación de estos anticuerpos es negativa, por lo que la negatividad de estas pruebas en una muestra única no descarta la infección por el VHC. Por otra parte, su positividad no distingue entre los pacientes con infección pasada y los que presentan una infección crónica activa. Los métodos actualmente usados, contienen una mezcla de péptidos sintéticos o recombinantes, o una combinación de ambos, frente a los que se miden los anticuerpos IgG que tiene la muestra. Cuando se indica que un suero es reactivo con esta metodología se está afirmando que tiene anticuerpos frente a alguno o todos los antígenos empleados en la prueba, pero no sabemos frente a cuál o cuáles. En la actualidad, todas las marcas comerciales poseen diferentes mezclas de antígenos y son considerados de "tercera generación"; incluyen antígenos derivados de la nucleocápside (c22-3), de la región no estructural NS3/NS4 (c33-c, c100-3, C200) y de alguna parte de NS5.

Pruebas confirmatorias o complementarias La confirmación de anticuerpos de los donantes que obtuvieron dos resultados reactivos en la prueba de tamización, se lleva a cabo con una prueba tipo Blot. Las cuales se basan en las técnicas de absorción, en las que inmunógenos específicos (es decir: poliproteínas antigénicas) codificados por el genoma del virus son inmovilizados en una membrana como soporte. La visualización de la reactividad de los anticuerpos anti VHC de las muestras con las proteínas individuales codificadas por el virus se logra utilizando un conjugado enzimático de anti IgG humana en conjunto con un substrato enzimático colorimétrico. La interpretación de la prueba se basa en el patrón de reacción de bandas presente en la tira, que se puede presentar como: Positivo, Negativo e Indeterminado. La determinación cualitativa o cuantitativa de ARN del VHC, mediante amplificación de ácidos nucleicos, es considerada como una prueba complementaria.

T. cruzi

En 1992 como recomendación del primer encuentro de Bancos de sangre se ordenó la realización de un estudio y encuesta de seroprevalencia en los Bancos de Sangre para la infección de T. cruzi encontrándose que la tasa de prevalencia para la infección era superior a la de los cuatro marcadores de tamiz obligatorio descrito por el artículo 42 del decreto 1571 de 1993; indicando esto, que la transfusión sanguínea constituye un mecanismo muy importante de transmisión de esta infección y por ende de enorme trascendencia en salud pública a nivel nacional, por ello el Ministerio de Salud emitió en 1995 la resolución 1738 por la cual “se ordena la práctica de la prueba de serología para T. cruzi en todas y cada una de las unidades de sangre recolectadas por parte de los Bancos de sangre”.

Pruebas de tamización 
El uso de inmunoensayos enzimáticos permiten detectar anticuerpos anti T.cruzi, reconocidos específicamente por péptidos sintéticos, recombinantes y extracto crudo o lisado de epimastigotes de T cruzi.

Pruebas complementarias

Prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFI): se basa en el uso de láminas portaobjetos que contienen epimastigotes de T. cruzi previamente fijados y listos para la identificación de inmunoglobulinas específicas (anticuerpos de clase IgG) presentes en el suero del paciente. Éstas se adhieren a la membrana del parásito, siendo detectadas por medio de un conjugado (anti-IgG humana) marcada con isotiocianato de fluoresceína.

Prueba de hemaglutinación indirecta (HAI): utiliza glóbulos rojos sensibilizados con antígeno T. cruzi, como resultado estos glóbulos rojos sensibilizados son aglutinados por anticuerpos específicos.

Sifilis

La sífilis se adquiere por contacto sexual y vía vertical, la transmisión transfusional es inusual dado que el Treponema pallidum sobrevive entre 24 a 48 horas en condiciones de refrigeración, manteniéndose el riesgo solo para componentes como las plaquetas que se almacenan a temperatura ambiente. La tasa de casos reportados se ha mantenido estable en las últimas tres décadas, con compromiso mayoritario de la población sexualmente activa, lo que mantiene en riesgo permanente a las mujeres en edad fértil y por ende a los fetos.
Pruebas de tamización

Pruebas No treponémicas: no detectan anticuerpos específicos contra T. pallidum y muestran baja sensibilidad y especificidad, dentro de estas pruebas se encuentran el VDRL y el RPR. Un resultado positivo puede ser indicio de una infección activa tratada ó no tratada, o falsos positivo que pueden presentarse en el 1 a 3% de la población general, mujeres embarazadas, pacientes con lepra, malaria, entre otras. Si la sífilis es tratada de forma adecuada el resultado puede volverse negativo aunque existen casos en que duran positivos por mucho tiempo e incluso de por vida.

Anticuerpos no específicos, reaginas
Estos anticuerpos llamados así porque reaccionan, no son específicos frente al Treponema pallidum, sino frente a los lípidos tisulares. Se ha sugerido que la infección por este germen destruye los tejidos lipídicos del huésped, diseminando la fracción lipoidal que se combina con la fracción proteica de la espiroqueta estimulando la producción de reaginas. Así la reagina aunque no es un anticuerpo específico, se produce en todos los pacientes infectados y su título tiene relación con el número y extensión de las lesiones activas.
Se denomina reagina a una proteína similar a un anticuerpo, que se une a un antígeno, como pueden ser la cardiolipina y la lecitina en las pruebas no-treponémicas, y se denomina anticuerpos reagínicos a anticuerpos no-treponémicos, producidos por un individuo infectado con T pallidum, contra sus propios tejidos o contra células de mamíferos. Estos anticuerpos reagínicos, no son exclusivos de la sífilis y también son producidos en otras enfermedades infecciosas.
Esta prueba se puede realizar en lámina y ser observada al microscopio como un precipitado de partículas finas (floculación), o se puede realizar en un tubo de ensayo y ser leída macroscópicamente.
Los resultados de VDRL en lámina son comunicados como no reactivos (no hay floculación, débilmente reactivos (ligera floculación, y reactivos floculación definitiva. Todos los sueros reactivos se diluyen seriadamente, a cada dilución se le realiza la prueba de VDRL y se registra el titulo máximo obtenido. Rara vez se tiene un paciente con título elevado en las diluciones y con VDRL no reactivo en la muestra sin diluir (fenómeno de prozona: excdso de ac), si ocurriera es más frecuente en la sífilis secundaria.

Pruebas treponémicas: dentro de estas pruebas se encuentran los inmunoensayos enzimáticos, mediante los cuales se detectan anticuerpos anti T. pallidum IgM, IgG o ambos, con el uso de antígenos recombinantes.

Pruebas confirmatorias 

Pruebas treponémicas:
 son específicas para la detección del T. pallidum, entre ellas están Hemaglutinación (TPHA), absorción de anticuerpos fluorescentes contra T.pallidum (FTA- ABS), Microhemoaglutinación de anticuerpos anti T. pallidum (MHATP) y aglutinación de partículas de T.pallidum (TPPA).

HTLV I/II

Las muestras reactivas en las pruebas tamiz requieren otras pruebas más específicas para confirmar la seropositividad para el HTLV-I/II. En estas pruebas complementarias se deben identificar los anticuerpos frente a las proteínas centrales del core (gag) y de la envoltura (env) de los virus HTLV-I y HTLV-II. El Western –blot es uno de los análisis complementarios utilizados con mayor frecuencia, en el cual se incluyen antígenos víricos naturales del HTLV-I.

Pruebas de tamización Inmunoensayos enzimáticos: detección inmunoenzimática cualitativa de anticuerpos contra los virus HTLV I–II, los cuales utilizan como fase sólida pocillos revestidos con antígenos recombinantes HTLV I y HTLV II. El conjugado utilizado consiste en una mezcla de anti anticuerpos contra los antígenos HTLV I y HTLV II y una enzima en la mayoría de los casos peroxidasa. Si hay presencia de anticuerpo anti-HTLV I/II se forma un complejo antígeno anticuerpo al cual se pega el conjugado para luego ser detectado y medido colorimétricamente.

Pruebas Confirmatorias o complementarias 
Los Inmunoblot son inmunoensayos enzimáticos en tira que permiten confirmar la presencia de anticuerpos contra el HTLV I – II, utilizando antígenos definidos derivados de proteínas víricas del HTLV I-II modificadas e inactivadas ó proteínas desarrolladas mediante ingeniería genética. Los antígenos utilizados son proteínas recombinantes purificadas y fijadas sobre membranas de nylon o nitrocelulosa. Las secuencias seleccionadas permiten la detección de anticuerpos con una amplia especificidad para todos los antígenos conocidos del virus HTLV.

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